Echar de casa a mi hijo: Desahucio por precario

¿Puedo echar de casa a mi hijo ? Esta es una pregunta que comienza a ser frecuente. Por ello, en el presente artículo vamos a tratar la manera de conseguirlo.

Echar de casa a mi hijo: desahucio por precario

Cómo echar de casa a un hijo: Procedimiento

Lo primero que debe decirse es que no puede hacerse de cualquier manera. Es decir, no se puede sacar de casa las pertenencias del hijo y cambiar la cerradura. Podríamos vernos inmersos en una cuestión penal por coacciones, ya que hasta que el juez no acuerde el desahucio del hijo de la vivienda, este sigue teniendo allí su domicilio habitual.

La única manera permitida es presentar una demanda de desahucio por precario, mediante demanda encabezada por Procurador y Abogado, ante los juzgados de la localidad en la que se encuentre la vivienda.

En la demanda se solicitará que el Juez ordene al hijo desalojar la vivienda, por no tener justo título para ocuparla y por haber cesado la voluntad del propietario en ese uso gratuito y voluntario.

Causas o motivos para echar de casa al hijo

Las causas por las que unos padres se plantean la manera de echar de casa a su hijo, pueden ser varias:

  • el típico «nini» (que ni estudia ni trabaja);
  • tener un carácter violento y hacer la vida imposible a sus padres y otros hermanos o familiares convivientes;
  • que a pesar de tener ya una edad (más, de 25 años) o ingresos, prefiere quedarse en la casa de sus padres;
  • con problemas de adicciones (drogas, juego, etc) y problemática asociada;
  • la falta de colaboración en las labores domésticas o contribuir a los gastos cuando puede hacerlo;
  • por cualquier otro motivo.

Es una decisión, en muchos casos, difícil de tomar. Pero en ciertas circunstancias, no queda más remedio.

Aunque obviamente, estará condicionada a que el hijo no tenga una cuota de propiedad sobre la vivienda (adquisición por herencia, donación, etc), ya que en ese caso, podrá hacer valer sus derechos como propietario y tendremos que acudir a otras fórmulas, tras extinguir el condominio.

desahucio hijo

¿Cuándo se puede echar de casa a un hijo?

A partir de que el hijo cumple los 18 años, es decir, cuando alcanza la mayoría de edad, puede plantearse la acción judicial para echar de casa al hijo.

Mientras no alcancen la mayoría de edad, los padres tienen la obligación de atender las necesidades de los hijos, entre ellas el de procurarles una vivienda, por lo que no se podrá desalojarles o dejarles solos en otra vivienda.

Aunque es posible a partir de los 16 años, pero siempre que exista Emancipación.

Una vez que son mayores de edad, esa obligación deja de ser tan estricta y aunque no sean independientes, puede cumplirse de diferente forma, sin que sea obligatorio mantener la convivencia en la misma vivienda.

Pero esto no significa que los padres puedan desentenderse y dejar a su suerte a su hijo. Este podrá solicitar una pensión de alimentos a ambos progenitores, acción que siempre subsiste entre padres e hijos, para poder cubrir sus necesidades vitales básicas mientras subsista su situación de necesidad y siempre que esto no se deba a una dejadez o desidia propias.

Situaciones que pueden plantearse

Vamos a ver ahora dos escenarios posibles, aunque en ambos casos el resultado será el mismo normalmente: el desalojo del hijo, ya sea voluntariamente o como en un desahucio a terceros, con la intervención de la comisión judicial:

1.- Cuando ambos progenitores conviven con el hijo.

2.- Cuando ha existido resolución judicial matrimonial (separación o divorcio) que atribuye el uso de la que fuera la vivienda familiar.

Convivencia familiar.

El caso habitual es aquel en el que ambos padres conviven en el domicilio familiar junto con su hijo. Pero la convivencia con ese hijo es insostenible (carácter violento, adicciones, etc) o que este ha superado ampliamente la mayoría de edad y/o que a pesar de obtener ingresos suficientes, sigue residiendo en el domicilio de los padres.

En este caso, los padres podrán conjuntamente reclamar el auxilio judicial para echar al hijo de la vivienda.

Atribución de uso por resolución judicial

Se trata de casos en los que existe una Sentencia judicial dictada en un procedimiento de familia, en el que se atribuye el uso de la vivienda al hijo.

En ese caso, el hijo cuyo desahucio se pretende, alegará que tiene justo título, basado en esa atribución que una Sentencia estableció en su día.

Pero como hemos dicho anteriormente, acudir al juzgado para echar de casa a un hijo sólo podrá hacerse a partir de la mayoría de edad o la emancipación. Y tiene establecido el Tribunal Supremo desde la Sentencia nº 624/2011, del 05-09-2011, Recurso 1755/2008, en su Fundamento de Derecho Cuarto, que el uso de la vivienda familiar atribuido a los hijos y al progenitor custodio con ocasión del divorcio podrá extinguirse a partir de la mayoría de edad de aquellos, aunque no hayan alcanzado la independencia económica.

Lo que quiere decir que el hijo, ya mayor de edad, sigue viviendo en dicho inmueble por mera voluntad o consentimiento del progenitor.

Y también habrá que tener también en consideración la Sentencia nº178/2011 del Tribunal Supremo de 18 de marzo de 2011, Recurso 86/2008, en su Fundamento de Derecho Tercero, reitera como Doctrina jurisprudencial que

«La situación de quien ocupa una vivienda cedida sin contraprestación y sin fijación de plazo por su titular para ser utilizada por el cesionario y su familia como domicilio conyugal o familiar es la propia de un precarista, una vez rota la convivencia, con independencia de que le hubiera sido atribuido el derecho de uso y disfrute de la vivienda, como vivienda
familiar, por resolución judicial
».

Es decir, que cuando no exista negocio jurídico alguno que justifique la ocupación (es decir, un contrato de alquiler, proindiviso, etc), no podrá oponerse la atribución del uso de la vivienda que haya sido establecido en el ámbito de un procedimiento de familia.

La solución a estos conflictos debe enfocarse desde el punto de vista del derecho de propiedad y no desde los parámetros del Derecho de familia, porque las consecuencias del divorcio o la separación de los cónyuges, nada tienen que ver con los terceros propietarios (Sentencia del Tribunal Supremo de 18 de enero de 2010).

supuesto de hecho

Supuesto de hecho

En un procedimiento llevado por este despacho,una madre se vió obligada a echar de casa a su hijo por la difícil convivencia que existía.

El hijo alegó que tenía derecho a permanecer en la vivienda, dado que la pensión de alimentos que abonaba el padre a su favor, servía como una especie de pago de alquiler o de compensación por el uso de la vivienda.

Nos opusimos a dicha pretensión, alegando que si bien es cierto que según el artículo 142 del Código Civil, el derecho de alimentos comprende lo necesario, entre otras cosas, para la habitación del alimentista, ello no significa que el alimentante tenga que prestar los alimentos necesariamente manteniendo en su casa al que tiene derecho a ellos, pues el artículo 149 reconoce al obligado a darlos -no al que tiene derecho a percibirlos- la opción de prestarlos en esa forma, siempre que no contradiga la situación de convivencia determinada para el alimentista por las normas aplicables o por resolución judicial.

Y que, además, nuestra cliente no deseaba mantener esa convivencia porque el demandado no contribuye a los gastos de la casa y las tareas del hogar, y la relación con él se había ido deteriorando progresivamente hasta llegar a un punto de insostenibilidad de la convivencia.

Y que el deber jurídico de convivencia cesó para la madre desde el momento en que el hijo alcanzó la mayoría de edad.

La Sentencia nos dió la razón, estableciendo que «Si el demandado precisa alimentos en el sentido de tal precepto, que incluye la habitación, deberá reclamarlos, puesto que es mayor edad a ambos progenitores si tienen caudal suficiente que les permita satisfacerlos sin desatender sus propias necesidades, en el cauce procesal correspondiente donde se analicen las causas y débito que configuran el derecho u obligación de alimentos, pero no puede hacer valer ese derecho como título hipotético de ocupación de la vivienda de su madre«.

Y aunque el hijo recurrió en apelación el desahucio, se confirmó la Sentencia de instancia.

Por nuestra parte, solicitamos la ejecución provisional de la sentencia (por estar pendiente de resolverse el recurso) y se acordó, pudiendo echar de casa al hijo mediante el lanzamiento.

Desahucio por precario

Para que podamos presentar la acción de recuperación posesoria de finca ocupada en precario requiere la concurrencia de los siguientes requisitos:


1º. Que quien reclama el cese del uso en precario, sea el dueño de la vivienda o tenga cualquier otro derecho real que le permita su disfrute.
2º. Que quien usa el inmueble en precario, lo haga sin título (propiedad, alquiler, etc), bien porque no lo haya tenido nunca o porque ya no es válido.
3º. Que el uso se haga sin pagar nada a cambio, sino gratuito por voluntad del que permitió el uso.
4º. Que quien permitió el uso gratuito, ya no quiera seguir manteniendo ese uso.

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