Tutela y Curatela

TUTELA


¿Qué es la tutela?

Cuando un Juez acuerda la incapacitación de una persona, será necesario que se establezca también su tutela para realizar una labor de complemento y protección de la administración de su persona y bienes.

También se nombrará un Tutor en los casos en que sea necesario respecto a los menores de edad (fallecimiento de los progenitores, privación de patria potestad, etc).

¿Quiénes pueden ser sometidos a tutela?

Será necesario que se acuerde el nombramiento de tutor a:

  • Aquellos cuya capacidad haya sido modificada judicialmente, es decir, que se ha acordado su incapacitación.
  • Los sujetos sobre los que se haya acordado prorrogar la patria potestad, a pesar de haber alcanzado la mayoría de edad. Se trata de aquellos casos en los que el menor tenga alguna discapacidad mental y su situación no varía con la mayoría de edad.
  • Los menores en los casos en que se ha privado de la patria potestad a los progenitores.
  • Los menores que se hallen en situación de desamparo.
Tutela y curatela

¿Quienes puede ser nombrados tutores?

Tal como establece el Código Civil, para el nombramiento del tutor o curador se preferirá: Al designado por la propia persona con discapacidad intelectual.

  • Al cónyuge que conviva con el tutelado.
  • A los padres.
  • A la persona o personas designadas por los padres en su testamento.
  • Al descendiente, ascendiente o hermano que designe el juez.
  • Cualquier otra persona o entidad tutelar.

Aunque el juez podrá alterar este orden de preferencia, e incluso prescindir de todas las personas mencionadas, si con ello se beneficia a la persona. Pero debe justificar el motivo del cambio y la razón por la que lo considera como mejor opción.

Del mismo modo, puede nombrar a dos o más personas para que realicen las labores de manera mancomunada (a la vez), pero no es lo más aconsejable, precisamente, porque se trata de dotar de agilidad a la labor y al tener que actuar ambos a la vez, puede ser complicado. Por eso, no suele acordarse esta opción.

 En cualquier caso, el designado tendrá que rendir anualmente cuentas de su gestión.

Obligaciones y control del Tutor.

La tutela (y la curatela), están sujetas a la obligatoria y necesaria supervisión del Juez y del Ministerio Fiscal.

De esta manera, se impide que se realicen actuaciones que no se ajusten a las necesidades de la persona o, incluso, que la perjudiquen.


El tutor o curador tiene la obligación legal de:

  • Realizar un Inventario inicial, en el plazo de un mes desde la aceptación del cargo.
  • Informar al juez al menos una vez al año sobre la situación personal y económica o patrimonial del tutelado. De esta manera, el Juez comprueba que todas las decisiones tomadas han sido en beneficio exclusivo de la propia persona con discapacidad intelectual.
  • Solicitar autorizaciones al juez para determinados actos de mayor trascendencía, como vender una casa, celebrar contratos, ser parte en procedimiento judicial, firmar una hipoteca, hacer un gasto muy alto, internamiento, cambiar de residencia, etc.
  • Rendir cuentas de las actuaciones autorizadas una vez concluidas.
  • Presentar un informe (Cuenta General Justificada) una vez finalizada su actuación (por fallecimiento del tutelado, rehabilitación de la capacidad, remoción del cargo, etc).

Finalización de la Tutoría.

El cargo de tutor finalizará en los siguientes supuestos:

  • Por haberse declarado la recuperación de la capacidad jurídica.
  • Por alcanzar la mayoría de edad, salvo que se prorrogue la patria potestad por modificación de la capacidad antes de dicho momento.
  • Por fallecimiento de la persona a la que se presta la tutela o curatela.
  • Por la remoción del cargo. Puede ser por renuncia (justificada frente al juez), o por una mala gestión.
  • Cuenta General Justificada.

            En el plazo de tres meses desde la finalización de sus funciones, debe presentar la Rendición final de cuentas de la administración realizada.

            No obstante su aprobación por el Juzgado, puede el tutelado o sus herederos ejercer acciones legales por una posible negligencia o exigir responsabilidad al tutor.

CURATELA

¿Qué es la curatela?

Es también una forma de complementar la capacidad de obrar de una persona, si bien determinada a casos concretos.

Procederá la constitución de la curatela en relación con aquellas personas que, en función a su grado de discernimiento, sólo necesitan un complemento de su capacidad en relación a la gestión y administración de su patrimonio.

¿Que funciones tiene el Curador?

La sentencia enumerará expresamente aquellas actuaciones en las que sea necesaria la intervención del curador. Y en caso de que no lo hiciera, se entenderá que la intervención será para aquellos actos en que los Tutores necesitan autorización judicial.

Por consiguiente, si no interviniera el curador, siendo necesario, serán anulables, pudiendo instar tal declaración el propio curador o el sujeto a curatela.

DEFENSOR JUDICIAL

¿Qué es un defensor judicial?        

El defensor judicial es una figura de guarda, que representa y ampara los intereses de los menores o incapacitados, pero para situaciones puntuales y específicas.

¿Cuándo debe nombrarse un Defensor Judicial?

En los siguientes casos:

  • Cuando puede existir conflicto de intereses con sus representantes legales (padres o tutor) ó el curador.

            Por ejemplo, cuando uno de los progenitores fallece y al otro progenitor le corresponden también derechos hereditarios; siendo también habitual en el caso de personas incapacitadas, que el cargo de tutor lo ostente un hermano, que también tiene derecho a la herencia.

            Por ello, para evitar que pueda haber colisión entre los intereses de ambos, se designa a un tercero, para la realización puntual de las gestiones necesarias para la aceptación o repudiación de la herencia.

  • En los casos en que por cualquier motivo la persona designada como tutor o curador no cumpliera sus funciones en tanto subsista la causa o se designe un sustituto.

            En el momento en que es conocida esta situación, no tendría sentido que siguiera realizando las labores propias. Por eso, se designa al defensor judicial, para que sea éste el que lo realice.

  • En los procesos de incapacitación, cuando el demandante haya sido el Ministerio Fiscal. Será designado por el Tribunal para que represente al demandado en el procedimiento, en sustitución del Mº Fiscal (que es quien habitualmente defiende al presunto incapaz).
  • Demás supuestos que conforme a las normas deba de existir un defensor judicial.

¿Cómo se nombra al Defensor Judicial?

A petición del Ministerio Fiscal, del propio menor o incapacitado, de cualquier otra persona que actúe en interés de estos, e, incluso, de oficio. El Letrado de la Administración, convocará a una comparecencia a estos y a quien estime pertinente.

Finalmente, dictará una resolución en la que si se accede a lo solicitado, se nombrará defensor judicial a quien el Secretario judicial estime más idóneo para el cargo, con determinación de las atribuciones que le confiera.

Mientras duren las actuaciones, el defensor judicial tendrá las atribuciones que se le hayan concedido, debiendo rendir cuentas de su gestión una vez concluida.

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Imagen de skalekar1992 y herbinisaac en Pixabay

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